jueves, 9 de febrero de 2012

Origen de la palabra "Titán"

En castellano llamamos titán a una 'persona de fuerza excepcional' o, en sentido figurado, a una 'grúa gigantesca' construida para levantar pesos grandes. La palabra proviene del latín titan y ésta del griego titanes. Hesíodo afirmaba que este nombre procedía del vocablo griego titaínontas 'los que extienden demasiado los brazos', lo cual, en una etimología popular, haría de ellos 'los vengadores'. 

Titanes era el nombre genérico de los dioses griegos de la primera generación, los seis hijos de Urano y Gea (o Gaya): Océano, Ceos, Crío, Hiperión, Jápeto y Cronos. El más joven de ellos, Cronos, fue el padre de los primeros dioses olímpicos, uno de los cuales, Zeus, se haría con el poder tras arrojar a su padre y a sus tíos a las tinieblas del Tártaro.

"Popular" y "populoso" no son equivalentes

El significado de populoso  es ‘dicho de una ciudad, de una provincia o de un lugar: que está muy poblado’, y popular quiere decir, entre otras cosas, ‘que es estimado o, al menos, conocido por el público en general’, de modo que ambos términos no pueden intercambiarse.

Sin embargo, es frecuente encontrar en los medios una confusión al emplear dichos adjetivos, como en: «En esta populosa ciudad habitan 4.000 personas», donde lo correcto hubiera sido: «En esta popular ciudad habitan 4.000 personas».

Origen de la palabra "Febrero"

Segundo mes del año, último en el calendario romano.
Los sabinos —uno de los pueblos indoeuropeos que habitaron en la era neolítica la Península Itálica, entre el Tíber y los Apeninos— celebraban una fiesta anual de purificación que llamaban februa, en una fecha que hoy se identifica como el 15 de febrero. Tras la fundación de Roma y el posterior surgimiento del Imperio romano, la urbe dominante tomó prestado el nombre de las fiestas februas para designar el mes en que estas tenían lugar: el último del año. 

Al fundador legendario de Roma, Rómulo, se le atribuye la unificación de los numerosos calendarios que existían en la Península en el siglo VIII a. de C., mediante la creación de uno nuevo, de diez meses distribuidos en un año de 304 días. Pero el calendario de Rómulo, tan diferente del año trópico, se reveló como una herramienta demasiado primitiva para un Estado que pocos siglos más tarde despuntaría como potencia dominante. Así, hacia el año 300 a. de C., el edil Flavio creó un nuevo calendario con dos meses adicionales, que se añadieron después de december: januarius, consagrado a la diosa Jano, y februarius, que tomó el nombre de la antigua fiesta de purificación de los sabinos. 

Este nombre, que se registra en español desde 1129, está en la mayor parte de las lenguas europeas modernas: february en inglés; février en francés, febbraio en italiano, Februar en alemán y febrer en catalán.

Origen de la palabra "Migraña"

La palabra griega kranion era el diminutivo de kranos 'casco', 'yelmo' y, más tarde, 'cráneo', que llegó al español hacia 1580 con su forma y significado actuales. 

Al dolor que afecta sólo una parte de la cabeza, jaqueca, los griegos lo llamaron hemikranea y los latinos hemicrania, mediante la aposición del prefijo hemi- 'medio', o sea, 'que abarcaba la mitad de la cabeza'. 

Finalmente, llegó al español como hemicránea, pero en el habla popular este vocablo culto no demoró en convertirse en migraña. El Diccionario de la Real Academia recoge hoy ambas formas, 'hemicránea' y 'migraña', con sendas remisiones al significado común: 'jaqueca'.

Plazos, «vencen» o «expiran» mejor que «finalizan»

Se recomienda que no se utilice el verbo finalizar cuando se hable de tiempo, ya que para este caso existen otros más apropiados como vencer, expirar o cumplirse.

La Fundación del Español Urgente ha observado que uno de los problemas más comunes en la redacción de noticias en español es la utilización repetida de un solo verbo (conocido como «verbo comodín») para determinado significado, con la consiguiente desaparición de otros más apropiados para cada contexto.

Eso es lo que ocurre cuando se emplea el verbo finalizar para decir que ha transcurrido el tiempo de vigencia de un plazo: «El miércoles finaliza el plazo para la presentación de enmiendas al proyecto»; «Ayer finalizó el plazo establecido por israelíes y palestinos para firmar el acuerdo».

En estos casos, en lugar de finalizar, hay en español otros verbos más adecuados como vencer, expirar o cumplirse: «El miércoles vence (o expira) el plazo para la presentación de enmiendas al proyecto»; «Ayer se cumplió el plazo establecido por israelíes y palestinos para firmar el acuerdo».

El femenino "pilota" es correcto

El femenino pilota está bien formado y es correcto, aunque el uso aún prefiere la forma la piloto.

Pilota es un femenino correcto, aunque también puede emplearse la piloto, forma que corresponde al uso mayoritario.

La expresión que debe evitarse es la mujer piloto, del mismo modo que no se usa el hombre piloto: el sustantivo mujer resulta innecesario dado que el género ya está marcado por el artículo femenino la.

"Petrolero" no es lo mismo que "petrolífero"

El empleo de petrolero con el significado de 'que contiene naturalmente o produce petróleo' es inadecuado; en estos casos es preferible utilizar el adjetivo petrolífero.

Con frecuencia se produce una confusión entre los adjetivos petrolero y petrolífero, y por ello es habitual leer o escuchar frases como «El presidente ejecutivo del grupo petrolífero anunció este martes la próxima compra por su empresa del 10 % de sus propias acciones», «La empresa rusa aporta sus filiales que poseen licencias para explorar y obtener crudo en 14 yacimientos petroleros».

Se recuerda que aquello que pueda contener de forma natural petróleo en su interior, o producirlo, es petrolífero (como los pozos, los yacimientos o las plataformas) y no petrolero, que significa 'perteneciente o relativo al petróleo' y cuyo uso es correcto en expresiones como «industria petrolera» o «crisis petrolera»; sí se emplea petrolero para referirse al barco que transporta crudo, porque no lo contiene naturalmente.

Por tanto, en los ejemplos anteriores hubiera sido más adecuado: «El presidente ejecutivo del grupo petrolero anunció este martes la próxima compra por su empresa del 10 % de sus propias acciones», «La empresa rusa aporta sus filiales, que poseen licencias para explorar y obtener crudo en 14 yacimientos petrolíferos».